¿Y ahora qué hago con este cuarto?
- 29 may 2023
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 6 jun 2023
¿Dónde están mis subtítulos?
El mes de febrero gracias a una beca pude disfrutar de una estancia en Athlone con una maravillosa host family, para ese entonces yo ya sabía que vendría a Cork, por lo que decidí comentárselo y la respuesta que me dieron se me quedó grabada "¡Oh, Cork! Las gente es majísima, no les vas a entender nada", hoy en día puedo decir que lo corroboro totalmente.
No es un secreto que el acento de Cork es complejo de entender, hasta los propios irlandeses hacen broma de ello. Este se caracteriza por una entonación muy musical (de verdad parece que cantan) acompañada de una velocidad que para los que estamos aprendiendo es un dolor de cabeza los primeros días, y los siguientes también.
A medida que pasaban los días fui teniendo personas "favoritas" en la oficina, en mi caso no fue para nada que me cayeran mejor ni peor, simplemente las catalogué como personas a las que entiendo y personas a las que no, lo que me fue muy útil a la hora de preguntar dudas.
En cuanto a mi trabajo este consistió en escanear los datos de los clientes y subirlos a nuestra base de datos digital. Un trabajo al principio entretenido y que me hacía sentir parte del equipo, pues mis compañeras también estaban desempeñando esa función.
Hora de quejarse
Mi semana consistió en negociar un cambio de vivienda con la chica que me llevaba todo. La negociación se puede resumir en un gran número de fotos, un vídeo de la casa y muchos párrafos explicando el problema y exigiendo una solución lo antes posible.
La situación me parecía alarmante, estaba pagando la friolera de 215 euros a la semana por una casa sucia, un baño compartido en las mismas condiciones, y una habitación con muebles mohosos y rotos, que tenía como guinda paredes con humedades. A todo nativo que le contaba mi situación se llevaba las manos a la cabeza, e incluso algunos me pedían disculpas por haberme encontrado en esta situación de la que muchas empresas se aprovechan.
La agencia por otra parte, justificaba esta situación y precios a causa de la crisis de la vivienda que hay en Cork, y las humedades como algo totalmente normal a causa del clima, pero al menos accedieron a cambiarme los muebles rotos, intentar arreglar el mueble mohoso (spoiler: no tuvo éxito) y tratar las humedades de mi habitación con un producto.
El consejo de españoles
Si alguna vez te mudas al extranjero durante un tiempo lo mejor que puedes hacer es conseguir el grupo de WhatsApp de españoles de la ciudad, es una gran fuente de información y de consuelo, ya que siempre encontrarás a mucha gente que está igual o peor que tú. Si tuviera que describir el grupo de españoles de Cork lo haría diciendo que es una mezcla entre Fotocasa, Wallapop y Forocoches. Quien no vende tabaco o Cola cao está buscando habitación, y el que no pide opinión o consejo.
Después de verme indignada por mi situación decidí recurrir al grupo de WhatsApp, y desgraciadamente me confirmaron lo peor: mi situación era totalmente normal, tanto el precio como las condiciones, en ese momento me pregunté ¿En que momento se decidió aceptar estos precios que no llevan otro nombre que abusivos?
Así que quiero dejar algo que me habría gustado que me comentaran a mi:
"Si quieres pagar un precio abusivo por una habitación con baño compartido, en una ciudad pequeña y prácticamente rural, que no es ni Madrid, ni París, ni Berlín, con un transporte mediocre y unas condiciones perjudiciales para salud totalmente normalizadas ves a Cork."
Sinceramente la situación me parece bochornosa, no puede ser que uno de los paises más ricos del mundo, y en concreto una ciudad multicultural que acoge a tanta gente extranjera como es Cork, no tenga suficientes viviendas y las pocas que hay no cumplan con las mínimas condiciones para sanitarias.
Hemos pasado no solo a pagar un precio totalmente desorbitado por una habitación, sino que también estamos pagando con nuestra propia salud.





Comentarios